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Por qué el nuevo (y retirado) spot de Pepsi es la "peor pieza de porquería publicitaria"



Poco le ha durado a Pepsi la alegría del lanzamiento de su nuevo y criticadísimo spot. Y es que, nada más ver la luz, la enorme polémica que se generó obligó a la compañía no solo a pedir disculpas ante tal “monstruosidad publicitaria” sino también a retirar la campaña.

Pero echemos la vista atrás, al día en el que medios de todo el mundo se hicieron eco del nuevo spot de la marca de refrescos ya que llegaba con expectación por partida doble.

Por un lado, se trataba de una de las marcas más famosas de bebidas y, por otro, la top model del momento, Kendall Jenner, sería la cara visible del anuncio.


Tan altas fueron las expectativas como la decepción posterior a su alumbramiento. Las redes sociales no tardaron en lanzar duras palabras a la marca al considerar la campaña una frivolización de los movimientos de protesta que se han llevado a cabo tanto en los últimos tiempos como a lo largo de la historia de Estados Unidos.

El mismísmo Ad Contrarian se hizo eco de la campaña de inmediato y no dudó ni un segundo en denunciar lo que él llama “virtue hustling”, es decir, “la extraordinaria habilidad marketera para tratar de convencernos a nosotros, los bárbaros, lo sabios y virtuosos que son”.


A través de su blog, Bob Hoffman, lanza una feroz crítica a la idea de la campaña de la marca que califica de “absurda” y de ser la “peor pieza de inauténtica porquería” que ha visto en mucho tiempo.


“Ya veis, estas compañías están llenas de amor para toda la humanidad y nos tratan a todos con respeto y reverencia. Sobre todo en su publicidad. Sobre todo si eres joven y guapa”, explica Hoffman en referencia a Jenner.

De esta manera, si bien la marca pretendía reflejar, con esta historia, “la generación de hoy, un mensaje global de unidad, paz y entendimiento”, el tiro les ha salido por la culata.


Hoffman invita a echar una mirada más profunda al spot en el que encontramos una historia muy distinta.

“Vosotros, gente de color, podéis brincar y gritar todo lo que queráis pero necesitamos a una guapa chica blanca para que realmente ocurra algo”, explica.


Además, se pregunta: “¿cómo de ignorante debes ser para crear una “marcha de protesta” en la que todo el mundo es guapo, tiene menos de 25 años y nadie está enfadado? Y con uno de los participantes sujetando un cartel que dice: únete a la conversación. ¿En serio?”.


El mundo de la publicidad es cada vez más arriesgado sobre todo en un momento en el que las redes sociales han empoderado a los usuarios para opinar libremente y movilizarse en contra de lo que no les gusta.

Hemos visto en los últimos meses grandes turbulencias sociales en Estados Unidos que han dado lugar a protestas en favor de los derechos humanos, en contra del racismo y especialmente, contra las políticas del nuevo presidente Donald Trump.


A raíz de este panorama, han sido muchas las marcas que han querido posicionarse sumándose al mensaje de unión que reclaman los ciudadanos y que además han sido muy aplaudidas.


Pero cuando se trata de un tema tan sensible como este, banalizar y estereotipar se paga caro. Y es que, en ocasiones, la intención no es suficiente.

Fuente informativa ( MarketingDirecto)

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